¿Qué estamos haciendo en los primeros años del siglo XXI?

October 2, 2019

 

 

 

En la pos-posmodernidad de los tiempos que corren; en estos primeros años del siglo XXI, donde la discusión política que defendía la honestidad intelectual dio paso al “debate de ideas” descafeinado, acomodaticio, cínico y lavado; donde la forma en que se plantean las cuestiones pareciera ser lo único que llama la atención de los multimedios privados de comunicación y por ende, debe ser la preocupación de cada uno de nosotros, llevándonos al punto tal de tener que imitar el formato en las discusiones tal cual se dan en la televisión, sin muchas certezas, sin argumentos, y centrándonos en el facilismo de las etiquetas “K o ANTI K”, reproduciendo las poses histéricas preestablecidas para cada caso. ¿Quién gana y quién pierde en esa distinción cuando el set televisivo del periodismo sensacionalista y operador se transforma en el Coliseo Romano?.

 

El efecto derrame que tanto promocionan los agentes del capitalismo en su etapa decadente, incapaces de ofrecer una alternativa al hambre, a la represión y a la censura porque fueron ellos quienes generaron esas condiciones económicas en las que nos sumergen a millones de compatriotas, incluso pasando por arriba el tan mentado “Estado de Derecho” que pergeñaron sus primos liberales y nos legaron como herencia a un pueblo que, a doscientos años de su declaración de independencia, aún continúa buscando constituirse como Patria en el contexto de una América que se ha vuelto apéndice colonial de los intereses del capitalismo financiero, los bancos, el Fondo Monetario Internacional y los fondos buitres. Aunque, para ser justos, hay claras excepciones que siguen siendo un faro en ese grito de resistencia desde los Estados Nacionales y se plantaron contra el águila colonial imperialista: Bolivia, Venezuela, Cuba y Nicaragua.

 

En ese baile estamos en estos primeros años del Siglo XXI. Cabe preguntarse entonces cuál es el punto de partida de nuestras discusiones y como hacer para reflexionar colectivamente sobre el rumbo que tenemos que tomar como pueblo. ¿Son suficientes las organizaciones políticas y los sindicatos para llevar la discusión sobre la soberanía y la independencia para irradiar un nuevo tiempo de Justicia Social para Argentina? ¿Necesitamos construir también otros espacios políticos-culturales para dar las batallas? ¿Cuáles deben ser? ¿En cuanto al periodismo, cuales son las discusiones que tenemos que promover (no solo entre colegas, ya que el ego del periodista es perjudicial para el país) en medio del pueblo para poder desentrañar la lógica de la mentira que se camufla de información y operación política, en la que solo se benefician aquellos que son los dueños económicos del país?

 

Pareciera -si se quiere aceptar esta hipótesis-, que el periodismo como espacio de reflexión colectiva e identificación con los reales problemas del país murió el 24 de marzo de 1977, con la desaparición de Rodolfo Walsh. También coincidió con la destrucción de la acción genuina del periodista que se propone dar testimonio en tiempos dificiles, cuando la “Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar” fue distribuida por Walsh en distintos puntos estratégicos de la provincia de Buenos Aires, y años más tarde (aún con la dictadura en el gobierno), militantes políticos se esforzaron y pusieron el cuerpo para alojar esa misma carta en sus bolsos y mochilas y poder repartirlas para romper con el bloqueo mediático. En esos años también se consolidó, como contrapartida, los primeros monopolios privados de comunicación y se vaciaron los medios públicos. Cualquier semejanza con la actualidad, no es mera coincidencia: es un plan sistemático.

 

Para darnos una idea de lo que hemos perdido como país y como profesión, vale reproducir un fragmento de los partes de Cadena Informativa, redactados por el propio Rodolfo Walsh, en un momento de dura represión y entrega de la soberanía del país al capitalismo financiero. A veces, lo que nos diferencia de otros es la valentía y la entrega del héroe que no se resigna a aceptar como ciertos y definitivos los tiempos oscuros que vive: “Cadena Informativa es uno de los instrumentos que está creando el pueblo argentino para romper el bloqueo de la información. Cadena Informativa puede ser usted mismo, un instrumento para que usted se libere del Terror y libere a otros del Terror. Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. “DERROTE EL TERROR, HAGA CIRCULAR ESTA INFORMACIÓN.

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