SIN INDUSTRIA NACIONAL NO HAY FUTURO

August 6, 2018

Según el último informe del INDEC, en el mes de Junio del 2018 la producción industrial en el país cayó un  8.1% en comparación a Junio de 2017.

 

El porcentaje de la caída en la actividad industrial[1] es reflejo de las consecuencias de un modelo económico que claramente atenta contra la producción nacional y el trabajo argentino. No es casual que la actividad financiera en Junio haya crecido cerca del 10%[2], no es un problema que el sistema financiero sea dinámico y crezca. El problema de dicha cuestión es que la actividad financiera no impacta positivamente en la economía interna del país, ya que no genera el mismo nivel de empleo que otras actividades.

 

Con la caída de la industria las alarmas de la económica nacional se

 

encienden y las consecuencias sociales que la misma genera no hacen más que profundizar las inequidades en nuestro país. El mismo sector industrial considera que el escenario venidero seguirá el mismo rumbo, ya que el 45% de los industriales prevé un último trimestre a la baja respecto a la demanda interna. Solo un 13% de los empresarios consultados considera que la demanda interna aumentará en lo que queda del 2018.

 

En la inauguración de la muestra anual de la Rural, la vicepresidenta de la nación manifestó que “cuando al campo le va bien al país le va bien”, sin embargo dicho axioma parece no trasladarse a la realidad. Desde el mismo Indec se indica que respecto a la creación de empleo industrial las empresas consultadas manifestaron en un 70% que no prevén incorporar personal (por ende no se proyecta crear empleos),  solo un 9.5% cree que generará cambios y un 21% cree que el escenario empeorará.

 

El escenario indica que el rumbo no es el mejor ya que el aparato productivo es fundamental para el  desarrollo  de un país. Los últimos meses marcaron una fuerte devaluación de la moneda y una suba de la tasa de interés. Elementos que alejan a cualquier inversor o productor, ya que la especulación financiera en la que se centra la realidad económica del país es mucho más atractiva que apostar a la producción.

 

Decimos que sin producción y sin industria no hay empleo, y sin empleo no hay posibilidad de generar el circuito virtuoso de la economía, ya que el mayor ahorro que tiene  un pueblo es el de volcar su salario al consumo. Sin consumo no hay demanda interna y sin demanda interna no hay posibilidad de crecimiento y generación de empleo  y muchos menos chances de revertir el escenario de pobreza y exclusión de la patria.

 

               

 

 

 

[1] https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/emi_08_18.pdf            

 

[2] http://centrocepa.com.ar/informes

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