La comunicación, en nuestro país, necesita nuevas voces, nuevas palabras, nuevas emociones.
 
Diariamente nos transformamos en consumidores de Medios Masivos en los cuales no encontramos ninguna novedad, nos topamos con panelistas que se disfrazan de especialistas solo por estar frente a una cámara, creen que tienen la potestad para dar su opinión sobre cualquier hecho que pasa en nuestro país. De esa forma, la búsqueda de información y de brindar una comunicación seria, respetable y profunda se pierde entre los gritos de los estudios televisivos que buscan generar rating, tienen en la comunicación un objetivo central; que le permita ganar dinero.
Nada más y  nada menos que la concepción de una comunicación comercial.
 
Lejos de esa lógica que solo busca lucrar y especular con la comunicación sin ofrecer un producto de calidad, que genere conciencia, que empuje nuevas discusiones, nos paramos nosotros: todos aquellos que pensamos, construimos y concretamos el proyecto EL TABLERO.
Nacemos porque consideramos necesario renovar la comunicación y sobre todo, presentar una idea comunicacional que trabaje en pos de poner en primer plano lo que sucede en nuestra ciudad, siempre apuntando a la profundidad en los temas, hablando con los actores políticos, sociales, culturales, económicos, sindicales y académicos que hacen con su trabajo cotidiano las noticias en Rosario.
 
Nosotros no corremos detrás de las noticias. Hemos decidido defender la postura de definir y dirigir nuestra labor en el sentido de ofrecer una visión de lo que pasa en Rosario a través de un medio de comunicación que le de valor a la investigación para poder realizar análisis comprometidos con lo que acontece en la ciudad. No tenemos una agenda mediática que guíe nuestro accionar: tenemos una visión de conjunto en la cual decidimos profundizar en determinados temas que muchas veces no aparecen en los medios masivos.
 
El Tablero llegó para ser una voz en medio de un torbellino de medios. No nos camuflamos en el mito de la objetividad y elegimos exponernos al juicio de valor que puedan realizar todos aquellos que decidan mirar nuestros informes, entrevistas, y que nos ayuden con sus aportes para construir y mejorar este proyecto.
No creemos en las vacas sagradas del periodismo argentino que hacen fila en los grandes medios y que desde hace 40 años vienen moldeando culturalmente la manera en que tenemos que pensar y  entender la realidad en nuestro país. Creemos que esa soberbia de algunos colegas hizo de la profesión una labor de menor calidad, y seguimos pagando los platos rotos todos aquellos que nos animamos a difundir otras voces.
Te invitamos a acompañarnos en este proyecto para hacerlo de todos. Cuando el pueblo, la gente, la ciudadanía se involucra en las decisiones que hacen de su vida un poco más justa, libre y soberana, ahí aparecen los mejores resultados.
Te esperamos en El Tablero. Es hora de mover las fichas.